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EL
BOSQUE DE ENCINAS DEL SUR DE ANDALUCIA
Por: Dory Shakiba
Tierra
adentro desde la bulliciosa costa, Andalucía conserva su
estado natural y relativamente aislado, con su historia, su historia
natural y sus costumbres que han ido evolucionando en semi-aislamiento
del resto del continente europeo.
Los
alcornoques y las encinas constituyen el componente principal de
los bosques de hoja perenne de las tierras bajas de España.
Se encuentran básicamente en las zonas templadas, ligeramente
húmedas y libres de creta del oeste de España y algunas
partes de Cataluña. El llamativo colorido naranja de los
alcornoques recién descortezados a la puesta del sol es una
de las vistas más memorables de la España silvestre.
En
español, las encinas de corcho se llaman alcornoques y un
bosque de alcornoques es un alcornocal. El "descorche"
o retirada de la parte exterior de la corteza es una operación
que requiere una técnica especializada y que se lleva a cabo
cada 8 a 12 años, generalmente al principio del verano. Los
alcornoques también producen bellotas para cerdos de granja,
tanino para la industria del cuero y carbón vegetal de gran
calidad.
En
ocasiones, los visitantes de estos bosques se sienten molestos al
contemplar los alcornoques privados de su corteza. No obstante,
el hecho es que el descorche hábil de la corteza del alcornoque
para la explotación del corcho no causa daño alguno
al árbol.
En
el Parque Natural de Los Alcornocales que goza de una estricta protección,
se puede observar una cadena de montañas donde se encuentra,
en un excelente estado de conservación, el bosque de alcornocales
más importante de la península ibérica y el
más grande del mundo. El alcornoque, con su carácter
mediterráneo, suele estar "desnudo", es decir,
desprovisto de su corteza que se emplea para fabricar corcho y es
uno de los elementos más representativos de este bosque,
habiendo adquirido un estatus excepcional debido al uso racional
de este recurso natural, explotado desde tiempo inmemorial.
El
atractivo natural de este Parque no termina ahí, ya que ofrece
algunos bosques magníficos capaces de trasladarnos a regiones
subtropicales que actualmente ya no existen en el continente europeo.
Las especies naturales de aquella latitud han encontrado en este
lugar un "refugio" apropiado para crecer. Estos árboles
tropicales se encuentran en los llamados "canutos", valles
profundos y estrechos excavados por los ríos que caen en
cascada. También existen unas hermosas zonas abiertas conocidas
como "galerías".
El
Parque Natural ocupa una superficie aproximada de 170.000 hectáreas
y se extiende desde Tarifa en el sur de la provincia de Cádiz
hasta Cortes de la Frontera, en el noroeste de la provincia de Málaga.
La mayor parte del Parque Natural consiste en alcornoques, aunque
también se encuentran olivos silvestres, quejigos, encinas,
etc…., dependiendo de su situación, el grado de humedad
y el tipo de sustrato. El alcornoque es un árbol típico
del Mediterráneo, que ha sufrido diferentes alteraciones
con el fin de poder sobrevivir en este clima. Tiene unas raíces
profundas para facilitar la absorción del agua y sus hojas
están provistas de una cutícula fuerte para esconder
una gran cantidad de transpiración, que conllevaría
una pérdida de agua por la superficie del árbol. La
corteza de corcho actúa como escudo contra el fuego, un atributo
importante teniendo en cuenta el elevado riesgo de incendios que
existe durante el verano en la región mediterránea.
Los arbustos que colonizan las colinas suelen ser el resultado de
la degradación del bosque original que estaba formado por
encinas y quejigos. Sin embargo, a veces los arbustos crecen en
zonas de fuertes vientos o tierras muy poco fértiles, donde
el bosque no puede sobrevivir. Los arbustos son principalmente especies
típicas del Mediterráneo, tales como jara, brezo y
espino.
La
extracción del corcho es un recurso económico antiguo
y bien conocido que sigue utilizando hoy en día de una forma
muy similar a la que se ha aplicado durante siglos. El corte del
corcho debe realizarse en la época de crecimiento más
intensivo de los árboles, precisamente con el fin de que
el árbol pueda recuperarse cuanto antes. Este trabajo se
realiza por grupos de personas que viven en el bosque hasta que
el trabajo esté completamente terminado. Unos trabajadores
especializados se encargan de la "pela" (cortar la corteza
del alcornoque) y forman "panas" (grupos de corcho) que
más tarde son trasladados a lomo de caballo para ser pesadas
y clasificadas. Además de este recurso económico,
también hay que tener en cuenta el bienestar de los cerdos,
vacas, cabras y toros de lidia.
En
la Edad Media, los musulmanes cuidaban estos bosques y seguían
acertadamente descortezando los alcornoques para la producción
de corcho. Ubrique es un importante municipio al noroeste del Parque
Natural de Los Alcornocales; aquí la fabricación de
artículos de cuero fino está firmemente establecida.
Alcalá de los Gazules, al oeste, conserva un aire de antaño
con su centro histórico y sus molinos, cortijos y otros edificios
antiguos. Además de la explotación del corcho, la
caza constituye otra fuente de ingresos en el Parque. El corzo es
la presa más común para los cazadores. De hecho, el
Parque es el límite sur de la zona habitada por los corzos.
Debido a que, en esta zona, los corzos han perdido el contacto con
las demás colonias de corzos ibéricos, han desarrollado
un ciclo anual diferente, desprendiéndose de sus astas a
finales de septiembre, lo que conlleva un retraso del inicio de
la temporada anual de caza. |